Serena Williams, ícono y leyenda del tenis

Serena Williams, ícono y leyenda del tenis
La tenista estadounidense Serena Williams se despidió del «US Open 2022» en Nueva York, jugando en la 3ra. Ronda ante la australiana Ajla Tomljanovic. Foto: EFE/EPA/JASON SZENES

Serena Williams cierra el telón y la hemos visto recientemente en el US Open 2022, en Nueva York. Ella es la tenista más dominante de los últimos 20 años, dentro y fuera de la pista.

La notable jugadora estadounidense se va del deporte profesional y se queda para siempre en el recuerdo popular como ícono y leyenda.

Con su carisma cambióla historia del tenis. Rompió barreras sociales y deportivas y de la humilde ciudad californiana de Compton ha llegado al techo del mundo.

Deja el tenis con 23 Grand Slams y 73 títulos. A su innato talento deportivo añade el olfato para los negocios, siendo una de las personalidades más codiciadas por las marcas publicitarias.

Serena, que el próximo 26 de septiembre va a cumplir 41 años, compitió en el actual Abierto de Estados Unidos despidiéndose en la Tercera Ronda tras perder por 7-5, 6-7(4) y 6-1 ante la australiana Ajla Tomljanovic, pero recibiendo la gran ovación del entendido público neoyorquino que pobló las tribunas del Arthur Ashe Stadium, del condado de Queens.

 

Celebridad de la raqueta

 

El método de Serena enterró el estilo clásico que durante décadas marcó la pauta en el circuito del tenis femenino de la WTA, con la estrategia como argumento, jugadoras talentosas, de una técnica pulida y movimientos de escuela amparadas por una gran preparación mental y física.

Serena impuso definitivamente una revolución que empezó a dejarse entrever años atrás, en raquetas como las de Steffi Graff o Monica Seles pero que no terminaba de establecerse. Era la fuerza, la potencia por encima de todo, una gran ambición y un carácter competitivo extraordinario.

Eran los tiempos en los que la preparación física imponía su ley. Los intercambios dejaron de ser eternos y los puntos en juego cada vez más cortos. El saque ganaba en relevancia también ya en el tenis de mujeres y la pegada desarmaba a la adversaria.

La evolución coincidió con el desarrollo de los nuevos hábitos. La alimentación, por ejemplo, y los nuevos materiales en raquetas y en todos los componentes deportivos. A ello se habituó a la perfección Serena que ya marcaba territorio en el tour.

Toda una celebridad Serena Williams, la última gran reina del circuito femenino. La que dominó durante décadas en las canchas e implantó una autoridad comparada ahora con la que establecieron en el tenis masculino el conocido como Bir Three que forman Rafael Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer.

 

Serena Williams, ícono y leyenda del tenis
Serena Williams, ícono y leyenda del tenis. Foto: EFE/EPA/JASON SZENES

 

La reina de copas

 

Serena empezó a ganar en 1999. Levantó las copas de París, Indian Wells, Los Ángeles, la Copa Grand Slam y también el Abierto de Estados Unidos, su primer gran título. Ya nada la paró.

Desde ese triunfo en Nueva York en la final ante Hingis en Flushing Meadows nada pudo parar a Serena. Siempre ganó algo desde entonces hasta el 2017, excepto en el 2006, su única temporada en blanco. Aquel curso solo jugó cuatro torneos lastrada por una lesión en la rodilla.

Cuatro años antes, en el 2002 había firmado su explosión definitiva. Ese año ganó tres de los cuatro Grand Slam: Roland Garros, Wimbledon y Abierto de Estados Unidos. En el 2007 reapareció y venció en Australia, en el Melburne Park. Se sobrepuso y todo siguió.

Mantuvo el tipo y el dominio ante la irrupción del tenis belga con Justine Henin y Kim Clijsters, a la fortaleza de la nueva generación rusa liderada por Maria Sharapova, Svetlana Kuznetsova o Anastasia Myskina. A sus compatriotas Venus, Capriati o Davenport. Ella permaneció allí, entre todas ellas, como la mejor.

Siete títulos del Abierto de Australia (2003, 2005, 2007, 2009, 2010, 2015, 2017), tres de Roland Garros (2002, 2013, 2015), siete de Wimbledon (2002, 2003, 2009, 2010, 2012, 2015, 2016) y seis Abiertos de Estados Unidos (1999, 2002, 2008, 2012, 2013, 2014).

Además, un oro olímpico en Londres 2012, catorce grandes en dobles y tres títulos en los Juegos (Sydney 200, Pekín 2008 y Londres 2012) junto a su hermana Venus. Y tuvo a tiro la conquista del Grand Slam cuando en el 2015 logró ganar en Australia, París y Londres. Pero se le escapó Nueva York.

Y nada como como Flushing Meadows, para fijar un adiós. En el US Open 2022 superó a la montenegrina Danka Kovinic. También a la número dos del mundo, la estonia Annet Kontaveit. Pero no sobrevivió ya a la australiana Ajla Tomljanovic. Y ahora se retira como ícono y leyenda del tenis mundial. ¡Hasta siempre Serena Williams!

 

 

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