¿Por qué los hispanos no se vacunan? Experto médico aclara mitos y verdades de las vacunas que pueden salvar su vida

Una trabajadora de la salud administra una vacuna Moderna COVID-19 en un sitio de vacunación emergente operado por SOMOS Community Care en Manhattan. REUTERS / Mike Segar

¿Porque los hispanos no se vacunan? Esta es la pregunta que muchos expertos en la salud están tratando de descifrar, mientras continúa incrementando la propagación de la variante Delta del Coronavirus, principalmente entre las personas no vacunadas.

Las tasas de vacunación siguen siendo persistentemente más bajas entre las personas negras e hispanas en comparación con sus contrapartes blancas, a pesar de los esfuerzos del gobierno federal de hacer la vacunación más accesible.

“Me daba miedo vacunarme por todas las tonterías que dice la gente”, confesó Rocío B., originaria de México, quien recibió la primera dosis de Pfizer después de un intenso debate interno sobre que vacuna elegir. “Había escuchado que me podía morir, sobre los coágulos y otras cosas que dice la gente por ahí, pero nada real, y me deje llevar por el miedo”.

Los hispanos se están quedando rezagados en las cifras de vacunación. La creciente evidencia sugiere que las vacunas contra el COVID-19 reducen significativamente las posibilidades de contraer y de propagar el COVID-19 a familiares y amigos. Actualmente, se han reportado infecciones de COVID-19 en menos del 0,01% de los adultos completamente vacunados. Y en los estudios clínicos, todas las vacunas contra el COVID-19 autorizadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) previnieron casi el 100% de las hospitalizaciones y muertes relacionadas con el COVID-19.

“La vacuna es la mejor protección contra cualquier variante de COVID. Aun para la variante Delta, que es la más nueva y parece ser bastante contagiosa”, reiteró el Dr. Gustavo Del Toro, director médico del Wyckoff Heights Medical Center en Bushwick, Brooklyn, al ser entrevistado por nuestra publicación. “Las vacunas de Pfizer, Moderna y Johnson &Johnson protegen muy bien”.

El Dr. Del Toro confirmó que los casos que se están observando en el hospital, son principalmente de personas que no se han vacunado.

“Eso es muy triste, porque la vacuna ya ha estado disponible desde mediados de diciembre. Es triste que todavía haya personas que no crean en la protección que la vacuna brinda”, dijo. “A veces la espera desespera y la espera puede permitir que una persona no vacunada coja COVID”.

Personas con máscaras descansan mientras viajan en el metro en la ciudad de Nueva York. REUTERS / Andrew Kelly

Según expertos, la falta de confianza en las vacunas es una de las causas principales por las que la gente no se quiere vacunar. Muchas veces la información en español viene de fuentes no oficiales de países latinoamericanos, o de “anécdotas personales” en las Redes Sociales.

“El mejor mensaje que les puedo dar es que con las vacunas que se están ofreciendo en Estados Unidos, ese riesgo de enfermarse gravemente o morir, después de vacunarse, es casi cero”, aclaró el Dr. Del Toro. “Hay que tener cuidado con la información de las redes, especialmente de otros lugares. Por ejemplo, hay vacunas que se están aplicando en otras partes del mundo que no tienen la misma efectividad. Las vacunas que tenemos aquí son increíblemente buenas. Deben pensar en lo que hay aquí, y no lo que hay en otras partes del mundo”.

 

Ciclo de Efectividad de las Vacunas

Igualmente, es extremadamente importante entender el ciclo de efectividad de las vacunas.

El Dr. Del Toro, quien continúa practicando la medicina como el único hematólogo / oncólogo pediátrico de Wyckoff Heights Medical Center, enfatizó que, a pesar de la vacuna, la gente aún se puede infectar y enfermar, no obstante, de acuerdo con su experiencia, la gran diferencia es que casi todas las personas que se han vacunado no han estado gravemente enfermas. Es mínimo que una persona vacunada vaya a desarrollar una grave complicación del COVID.

“Ahora, hay personas que se han infectado con COVID, enseguida después de vacunarse porque la vacuna toma tiempo. La inmunidad de la vacuna no ocurre de la noche a la mañana”, enfatizó. “Es importante saber que la vacuna toma entre dos o tres semanas en lo que la inmunidad de la vacuna se desarrolle. Pfizer y Moderna requieren la segunda dosis, tres o cuatro semanas después; y no es hasta dos semanas después de la segunda dosis que la persona está protegida”.

“Una persona que se vacune con estas vacunas hoy, y se tire a una fiesta mañana, sin mascara, se está arriesgando tremendamente. Con la vacuna de Johnson, es un poco diferente, porque es solo una dosis, pero también hay que esperar por lo menos dos semanas después de la vacuna para estar protegidos”, agregó.

Aludiendo a la pregunta de ¿cómo se desarrollaron las vacunas tan rápidamente?, el medico contesto: “Estas vacunas nuevas se preparan mucho más rápido. En años anteriores una vacuna tradicional como la del Polio, tomaría cinco o seis años solo para llegar al momento en que se puede aislar el contenido del virus que se va a inyectar”, indicó. “En este caso, ocurrió en 48 horas. El resto del tiempo se utilizó para las pruebas en las personas. Nadie puede negar que pueden salir cosas de aquí a unos años que nadie se esperaba, y eso no se puede evitar. Pero la decisión que debe tomar la persona es: ‘¿vamos a esperar a que salga toda la protección de aquí a cinco años, o me voy a proteger ahora?’. Es una decisión personal”.

Los efectos secundarios comunes de las vacunas “son muy tolerables” de acuerdo con el experto médico. “Como si le hubiese dado un catarro o un poco de fiebre, cansancio, dolor de cabeza; a unas personas les da más duro que a otras. A la mayoría no les da tan duro” expresó.

Los efectos a largo plazo aún están por determinarse.

“Es una pregunta que nadie puede contestar. Puede salir cualquier cosa, pero la vacuna es segura para la gran mayoría de las personas. Este riesgo vale la pena”, señaló el Dr. Del Toro.

De acuerdo con los datos más recientes, en estos momentos, no hacen falta “Boosters” o refuerzos de las vacunas, eso se determinará con el tiempo una vez que se vayan haciendo pruebas a las personas.

“La buena noticia es que a casi nueve meses desde que empezaron a darse las vacunas, no hay necesidad para Boosters, aunque no quiere decir que la inmunidad vaya a ser eterna”, dijo el Dr. Del Toro. Agregando que Vacunas.gov es la mejor fuente de información para saber dónde vacunarse y aclarar cualquier duda.

 

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