Mandato anti-inmigrante podría retrasar el acceso de Nueva York a la vacuna COVID-19, dice Cuomo

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, sostiene su mano sobre su corazón mientras asiste a las ceremonias del 19º aniversario del 11 de septiembre.

Por: Hazel Shahgholi

En su última advertencia sobre los planes federales para el despliegue de la vacuna COVID-19 y cómo esta estrategia nacional encajará con el estado de Nueva York, el gobernador Andrew Cuomo dijo el lunes, que no cumplirá con una solicitud federal de intercambio de datos presentada como parte del acuerdo para que los estados reciban la tan necesaria vacuna.

En opinión de Cuomo, el requerimiento de la administración Trump de que los estados presenten un número de identificación personal, así como datos estándar de los servicios de salud – como edad, sexo y etnia – fue emblemático de la postura anti-inmigrante del actual gobierno, que ha sido «implacable en su persecución de indocumentados».

Como siguiente paso, el gobernador planea escribir una carta al director del CDC, Robert R. Redfield y al secretario del HHS Alex Azar, para pedir una razón concreta detrás de la solicitud de un número de identificación personal.

A raíz de una crítica lanzada el domingo sobre lo inapropiado e incompatible de utilizar un modelo del sector privado para la distribución de vacunas, la disidencia de Cuomo respecto a los planes centralizados, plantea interrogantes sobre cuándo un residente del estado de Nueva York recibirá una vacuna.

El gobernador declaró categóricamente que no proporcionaría la información de identificación si «se iba a usar para deportar a la gente», una medida que previamente sacó al estado de Nueva York del Programa de Viajeros de Confianza.

En diciembre de 2019, Nueva York fue excluida del Programa de Viajero de Confianza – que permite a los viajeros pre-aprobados y de bajo riesgo un despacho expedito a través de la seguridad del aeropuerto y otras áreas aduaneras a través de Global Entry y NEXUS – después de que el Departamento de Seguridad Nacional criticará a Nueva York por permitir a las personas indocumentadas obtener licencias de conducir sin compartir su estatus migratorio con el gobierno federal.

La prohibición fue levantada en julio, pero no antes de un enfrentamiento en el Despacho Oval entre el Presidente Trump y el Gobernador Cuomo en febrero.

La solicitud de Cuomo para una aclaración se centrará en el obscuro lenguaje del gobierno federal, cuya solicitud de compartir datos establece que la información de identificación – en la mayoría de los casos un número de licencia de conducir, número de pasaporte o número de seguro social – puede ser usada por «el CDC, HHS y otros socios federales».

Se especula razonablemente que esta última categoría no son agencias de salud pública, sino agencias de inmigración como el ICE y el DHS, representantes de los cuales Cuomo denunció como «bravucones» que pretendían «extorsionar al Estado de Nueva York con fines migratorios».

La sesión informativa del lunes vierte más desprecio sobre los planes en evolución de la administración Trump y su Grupo de Trabajo sobre Coronavirus, considerado cada vez más inadecuado en la desalentadora tarea de administrar 660 millones de dosis de vacunas contra el coronavirus «de forma rápida y equitativa».

 

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