La MTA no atenderá al llamado de mallas de seguridad bajo la Línea 7

Trabajadores de tránsito inspeccionan la estructura del tren elevado 7 cerca de la parada de la calle 61-Woodside. (Foto: José Martínez / THE CITY)

Por: José Martínez / THE CITY

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de mayo de 2019 por THE CITY.

A pesar de que grandes pedazos de escombro han caído desde la vía elevada del tren 7 a la calle varias veces este año, la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA), aún no está lista para colocar mallas de seguridad.

El concejal de Queens, Jimmy Van Bramer, había solicitado una malla debajo de las vías sobre la avenida Roosevelt, después de una serie de avalanchas de escombros.

No obstante, “la malla impediría el acceso, la inspección la evaluación de la corrosión o los defectos en la estructura y causaría una interrupción del tráfico para instalarla y asegurarla”, escribió Andy Byford, presidente de la Autoridad de Transporte de la Ciudad de Nueva York, a Van Bramer en una reciente carta obtenida por THE CITY.

Byford escribió que la Autoridad de Transporte de la ciudad de Nueva York está “explorando diseños de ingeniería y costos preliminares” antes de tomar una “decisión final” sobre la malla.

En marzo, Van Bramer pidió a la MTA que instalara mallas después de que los escombros de las vías elevadas cayeran repentinamente sobre la avenida Roosevelt. En febrero, un pedazo de madera perforó el parabrisas de un taxi que pasaba, lo que derivó a que la MTA se comprometiera a inspeccionar “cada centímetro de vías elevadas en la ciudad”.

“Hasta que la MTA esté 100 por ciento segura de que nada se caerá de las vías elevadas y potencialmente pueda matar a alguien, tenemos que hacer algo para proteger a las personas que están debajo”, dijo Van Bramer a THE CITY el miércoles.

“Sólo camino rápido”

Algunos residentes de Queens dijeron que tienen mucho cuidado cuando caminan por la bulliciosa avenida Roosevelt.

“Simplemente camino rápido cuando estoy debajo de las vías”, dijo Amelia Carrillo, de 73 años. “No es que voy a caminar con un casco”.

“Es una estructura antigua”, dijo Lucas Reyes, de 58 años, mientras caminaba debajo de las vías elevadas en la parada de la calle 61 en Woodside. “No quieres que nada caiga sobre tu cabeza”.

Byford señaló que la Autoridad de Tránsito de la Ciudad de Nueva York casi ha completado las inspecciones de ingeniería y mantenimiento de emergencia a lo largo de la estructura elevada de la línea No. 7, con cuadrillas que retiran materiales sueltos y detectan necesidades de reparación en el acero.

Se están realizando otras dos “inspecciones rápidas” para reemplazar las canastas faltantes que se supone evitan que las piezas sueltas caigan a la calle y aseguran que las vías sean seguras.

“He tenido gente que evitan esa área”, dijo Van Bramer. “He tenido electores que dicen ‘trato de no conducir por debajo, trato de no caminar por debajo”’.

Mientras tanto, está en marcha la primera fase del proyecto de $60 millones, para repintar la estructura elevada del tren 7 y realizar reparaciones en el acero desde la calle 72 a la 104.

En junio se adjudicará el contrato de $56 millones para la próxima fase de la obra, de la calle 48 a la 72.

-Traducción de Raquel Romero

 

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