La Enfermedad Mental: Síntomas y señales de advertencia

La Enfermedad Mental: Síntomas y señales de advertencia
Mayo es el Mes de la Concientización sobre la Salud Mental en prevención a la enfermedad que afecta a 44 millones de personas en Estados Unidos. (Foto: LongIslandPress.com)

En el marco del Mes de la Concientización sobre la Salud Mental, que es observado en mayo, es importante que la comunidad hispana sepa reconocer las señales de advertencia de la enfermedad mental y cómo poder afrontarlas.

La mayoría de la gente cree que las condiciones de salud mental son raras y que «le suceden a otra persona». De hecho, las condiciones de salud mental son comunes y generalizadas. Se estima que 44 millones de personas en Estados Unidos sufren algún tipo de trastorno mental en un año determinado, según indica la organización Mental Health America (MHA).

La mayoría de las familias no están preparadas para afrontar el hecho de enterarse de que su ser querido tiene una enfermedad mental. Puede ser física y emocionalmente difícil y puede hacernos sentir vulnerables a las opiniones y juicios de los demás.

Si cree que usted o alguien que conoce puede tener un problema mental o emocional, es importante recordar que hay esperanza y ayuda.

Para las personas que tienen enfermedades mentales, sus cerebros han cambiado de una manera en la que no pueden pensar, sentir o actuar de la manera que quisieran.

Para algunos, esto significa experimentar cambios de humor extremos e inesperados, como sentirse más triste o preocupado de lo normal.

Para otros, significa no poder pensar con claridad, no poder comunicarse con alguien que les está hablando o tener pensamientos extraños para ayudar a explicar los sentimientos extraños que tienen.

Hay más de 200 formas clasificadas de enfermedad mental. Algunos de los trastornos más comunes son la depresión, el trastorno bipolar, la demencia, la esquizofrenia y los trastornos de ansiedad. Los síntomas pueden incluir cambios en el estado de ánimo, personalidad, hábitos personales y/o retraimiento social.

Los problemas de salud mental pueden estar relacionados con el estrés excesivo debido a una situación particular o una serie de eventos.

Al igual que con el cáncer, la diabetes y las enfermedades cardíacas, las enfermedades mentales suelen ser tanto físicas como emocionales y psicológicas. Las enfermedades mentales pueden ser causadas por una reacción al estrés ambiental, factores genéticos, desequilibrios bioquímicos o una combinación de estos.

Con la atención y el tratamiento adecuados, muchas personas aprenden a sobrellevar o recuperarse de una enfermedad mental o un trastorno emocional.

 

Síntomas variados

 

Los siguientes son signos de que su ser querido puede querer hablar con un profesional médico o de salud mental. Es especialmente importante prestar atención a los cambios repentinos en los pensamientos y comportamientos.

También tenga en cuenta que la aparición de varios de los síntomas a continuación, y no cualquier cambio, indica un problema que debe evaluarse.

En Adultos, Adultos Jóvenes y Adolescentes:

– Pensamiento confuso
– Depresión prolongada (tristeza o irritabilidad)
– Sentimientos de altibajos extremos
– Exceso de miedos, preocupaciones y ansiedades.
– Retiro social
– Cambios drásticos en los hábitos alimenticios o de sueño.
– Fuertes sentimientos de ira.
– Pensamientos extraños (delirios)
– Ver u oír cosas que no existen (alucinaciones)
– Creciente incapacidad para hacer frente a los problemas y actividades diarias
– Pensamientos suicidas
– Numerosas dolencias físicas inexplicables
– Uso de sustancias

En niños mayores y preadolescentes:

– Uso de sustancias
– Incapacidad para hacer frente a los problemas y las actividades diarias.
– Cambios en los hábitos de sueño y/o alimentación.
– Quejas excesivas de dolencias físicas.
– Cambios en la capacidad de manejar responsabilidades, en el hogar y/o en la escuela
– Desafío a la autoridad, absentismo escolar, robo y/o vandalismo
– Miedo intenso
– Estado de ánimo negativo prolongado, a menudo acompañado de falta de apetito o pensamientos de muerte
– Frecuentes arrebatos de ira.

En niños más pequeños:

– Cambios en el rendimiento escolar
– Malas calificaciones a pesar de los grandes esfuerzos.
– Cambios en los hábitos de sueño y/o alimentación.
– Preocupación o ansiedad excesiva (es decir, negarse a ir a la cama o a la escuela)
– Hiperactividad
– Pesadillas persistentes
– Desobediencia persistente o agresión.
– Rabietas frecuentes

Si usted o alguien que conoce está en crisis ahora, busque ayuda de inmediato. Llame al 1-800-273-TALK (8255) para comunicarse con un centro de crisis las 24 horas o marque el 911 para obtener asistencia inmediata.

 

Cómo afrontarla

 

– Acepta tus sentimientos:

A pesar de los diferentes síntomas y tipos de enfermedades mentales, muchas familias que tienen un ser querido con una enfermedad mental comparten experiencias similares.

Es posible que se encuentre negando las señales de advertencia, preocupándose por lo que otras personas pensarán debido al estigma, o preguntándose qué causó que su ser querido se enfermara. Acepte que estos sentimientos son normales y comunes entre las familias que pasan por situaciones similares.

Averigüe todo lo que pueda sobre la condición de su ser querido leyendo y hablando con profesionales de la salud mental. Comparte lo que has aprendido con los demás.

– Manejo de comportamientos inusuales:

Los signos externos de una enfermedad mental a menudo son conductuales. Una persona puede ser extremadamente tranquila o retraída. Por el contrario, pueden echarse a llorar, tener una gran ansiedad o tener arrebatos de ira.

La próxima vez que usted y su familiar visiten a su médico o profesional de la salud mental, analicen estos comportamientos y desarrollen una estrategia para afrontarlos. Haga preguntas, escuche con mente abierta y esté allí para apoyarlos.

– Establecer una red de apoyo:

Siempre que sea posible, busque el apoyo de amigos y familiares. Si siente que no puede hablar sobre su situación con amigos u otros miembros de la familia, busque un grupo de autoayuda o de apoyo. Pueden escuchar y ofrecer valiosos consejos.

– Buscando Consejería:

La terapia puede ser beneficiosa tanto para la persona con enfermedad mental como para otros miembros de la familia. Un profesional de la salud mental puede sugerir formas de sobrellevar y comprender mejor la enfermedad.

– Tomando tiempo fuera:

Es común que la persona con enfermedad mental se convierta en el centro de la vida familiar. Cuando esto sucede, los demás miembros de la familia pueden sentirse ignorados o resentidos.

A algunos les puede resultar difícil perseguir sus propios intereses. Si usted es el cuidador, necesita algo de tiempo para usted. Programe tiempo libre para evitar frustrarse o enojarse.

Si programa tiempo para usted mismo, le ayudará a mantener las cosas en perspectiva y puede tener más paciencia y compasión para sobrellevar o ayudar a su ser querido. Estar física y emocionalmente saludable lo ayuda a ayudar a los demás.

 

 

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