Entendiendo las vacunas COVID-19: farmacéutica hispana aclara uso de tejido fetal y miedo de ‘experimentación’ en las inoculaciones

La Dra. Yolanda Meléndez, farmacéutica independiente aclara uso de tejido fetal en las vacunas de COVID-19. Foto cortesía de Marino PR

¿Tienen las vacunas tejido fetal? ¿están experimentando con nosotros? ¿Tienen efectos secundarios?

La respuesta a la primera pregunta es si, algunas.

Una de las grandes polémicas generadas por las vacunas es el uso de tejido fetal en su elaboración. La Dra. Yolanda Meléndez, neoyorquina y farmacéutica independiente durante más de 20 años dice que muchas personas optan por no vacunarse para evitar ir en contra de su religión, sin embargo, ella aclara que no todas las vacunas están elaboradas de la misma manera.

“Una de las vacunas si tiene el historial de los embriones y (no ponérsela) es más religioso y eso se respeta”, explicó Meléndez, quien busca eliminar las dudas sobre las vacunas mientras se enorgullece de educar a sus pacientes en inglés y español sobre la importancia de vacunarse. “Pero como todo, tenemos opciones, no tenemos que ir con esa versión de la vacuna”.

Históricamente, las líneas celulares fetales se han utilizado para crear vacunas para enfermedades como la hepatitis A, rubéola y rabia. Las líneas celulares fetales que se utilizan para producir algunas de las posibles vacunas contra el COVID-19 provienen de dos fuentes: HEK-293 y PER.C6. La vacuna por vectores virales no replicantes producida por Johnson & Johnson sí requirió el uso de cultivos celulares fetales, específicamente de PER.C6, para producir y fabricar la vacuna.

La Dra. Yolanda Meléndez da la bienvenida a la comunidad hispana frente a la farmacia St. Jesus Pharmacy en Washington Heights. Foto cortesía de Marino PR

Las vacunas contra el COVID-19 de tipo ARNm producidas por Pfizer y Moderna no requieren el uso de cultivos celulares fetales para fabricar (producir) la vacuna. El Instituto Charlotte Lozier, una organización de políticas provida determinó que las vacunas de Pfizer y Moderna no representaban ningún tipo de controversia ética.

La Dra. Meléndez, quien por más de 12 años ha trabajado en la farmacia local St. Jesus Pharmacy en Washington Heights, una de las comunidades de la ciudad de Nueva York con el porcentaje más alto de personas no vacunadas, quiere proporcionar datos precisos para que las personas puedan tomar decisiones bien informadas con respecto a las opciones de vacunas COVID-19. Ella atiende a las poblaciones más vulnerables, una mayoría de adultos mayores latinos que necesitan la vacuna COVID-19 de inmediato. De hecho, St. Jesus Pharmacy fue la PRIMERA farmacia independiente en administrar la vacuna COVID-19.

“En el área fuimos de los primeros que nos llegó la vacuna de Covid-19. Como la comunidad de nosotros es mayoría hispanos y a veces gente que no tiene acceso a los correos electrónicos, hicimos los formularios en papel”, explicó.

Miedo a la vacuna Covid-19

La farmacéutica independiente ya ha vacunado al 80% de sus pacientes, y trabaja diligentemente para concienciar a sus vecinos y familiares. Ella dice que el miedo a que estén experimentando con la vacuna es otra de las razones más frecuentes por la que los hispanos evitan vacunarse.

“Como hispanos, tenemos miedo de que con la vacuna estén haciendo experimentos con uno y la gente quiere ver a más gente que se vacune”, dijo Méndez. “Cuando sientan que no es un experimento, ellos se sentirán más cómodos para vacunarse; eso es lo que me dicen mis pacientes que no se quieren vacunar. Estas vacunas no son experimentos. La tecnología de la vacuna ya tenía tiempo de investigación, era solo cuestión de modificarla para que ahora trabaje para el COVID”.

También asegura que cuando hay miedo, la gente busca como justificarlo, y el mito de los ‘chips’ también es parte de ello.

“No recomendaría algo que yo misma no lo haya hecho o ponerlo a mis familiares, y todos mis familiares tienen la vacuna”, aseguró.

Ahora, gracias a su trabajo de concientización, Yolanda dice que la gente le está preguntando cuando van a administrar la tercera dosis o ‘booster shot’, a pesar de que como con todas las vacunas, siempre hay un riesgo de efectos secundarios.

“Si va a ver efectos secundarios, dependiendo de la persona, pero es entendible, no solo con las vacunas sino también con los medicamentos”, indicó.

En cuanto a usar otros ‘remedios’ no comprobados para evitar o tratar el Covid, la Dra. Méndez advierte: “Todas esas cosas no nos gusta recomendarlas, porque todo depende de cómo la persona los use. Hay demasiadas variables donde la persona puede hacer algo mal y terminar en el área de emergencia”.

 

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