Dafny J. Irizarry y su legado educativo con los jóvenes hispanos de Long Island

Dafny J. Irizarry y su legado educativo con los jóvenes hispanos de Long Island
La puertorriqueña Dafny J Irizarry, una educadora que ha inspirado cambios positivos en la vida de estudiantes inmigrantes hispanos.

 

En nuestra serie especial de reportajes celebrando el “Mes de la Herencia Hispana” presentamos a la profesora Dafny Joy Irizarry Ortiz quien nació en Ponce, Puerto Rico y a la edad de 19 años una beca para estudiar en Estados Unidos cambiaría por siempre su destino y el de muchos jóvenes inmigrantes.

Irizarry se graduó en linguística con una certificación para enseñar a alumnos hispanoparlantes, desde hace 24 años trabaja en el distrito escolar de Central Islip, es fundadora de la Asociación de Profesores Latinos de Long Island y define su profesión como: “el privilegio y la responsabilidad de impactar vidas”.

“Ha sido una bendición conocer tantos estudiantes de familias hispanas, es bonito ver como llegan con tantos sueños y deseos de aprender”, nos dice Irizarry, quien empezó trabajando como maestra en la entidad sin fines de lucro PRONTO, posteriormente en Boces del condado de Suffolk y fue ahí donde un día alguien observó una de sus clases y no dudó en llevársela a trabajar al distrito escolar de Central Islip donde ha podido consolidar una exitosa carrera en el campo de la educación.

 

 

Mas allá del salón de clase

“A veces pensamos que nosotros solo debemos enseñarles a los jóvenes lo que pensamos que deben saber y no nos tomamos el tiempo para aprender de ellos, de sus costumbres, de su pasado y de su país, pero una vez que uno se conecta con ellos empieza a mejorar ese proceso de enseñanza”, destaca Irizarry a quien esa preocupación la llevó en el año 2007 a crear la Asociación de Profesores Hispanos de Long Island (LILTA, por sus siglas en inglés).

“La Asociación nació a raíz de observar que en el sistema educativo de Central Islip había unas prácticas discriminatorias, ya que en ese tiempo a los estudiantes bilingües no se les daba ayuda adicional en lectura y matemáticas para apoyarlos en alcanzar las destrezas en esas áreas”, comenta.

Actualmente, después de más de 10 años con la Asociación, 100 maestros latinos en Long Island la integran con la misión de ayudar a los jóvenes hispanos a graduarse de la escuela secundaria y continuar sus estudios universitarios.

Cada año se hace una conferencia anual para jóvenes mujeres y otra para hombres, donde estudiantes de 10 escuelas (un año en el condado de Nassau y otro en el de Suffolk), tienen la oportunidad de conocer a profesionales exitosos latinos en diversas ramas, escuchar sus historias y aprender de ellos.

“Es una experiencia de transformación e inspiración”, destaca Irizarry, ya que muchos de estos estudiantes con la conferencia definen su interés de seguir estudiando y llegar un día a la universidad.

 

 

Profesores deben replantear su labor

“He visto un buen número de estudiantes que llegan sin sus padres, cuando yo empecé no veía estudiantes cruzando la frontera sin alguien que les cuidase. En muchas ocasiones están solos, tienen que pagar renta y es difícil para ellos tener dos actividades de tiempo completo: estudiar y trabajar para mantenerse, lidiar con la barrera del idioma y con el dolor que dejan en sus países”, señala Irizarry.

Y es solo uno de los aspectos que ella define dentro del rol que los maestros deben ejercer en los tiempos actuales con los estudiantes inmigrantes hispanos, la educadora habla de los retos a enfrentar dentro de las escuelas como situaciones de violencia, pandillas y menores de edad embarazadas. “Y adicionalmente un gobierno que no apoya a las familias inmigrantes”, recalca.

Hechos que han llevado a los profesores a replantear su trabajo. “Eso tiene un impacto en nuestro salón escolar. Hoy en día como maestra tengo que entender que el estudiante puede traer problemas y tengo que saber lidiar con ese estudiante, mi función es ayudarlo, no juzgarlo, no rechazarlo y no crear sentimientos negativos hacia ese estudiante por la situación que está atrevesando”, insiste.

Para Dafny Irizarry todos los profesores que integran la Asociación LILTA son la voz de los estudiantes hispanos alrededor de los distritos escolares de Long Island y con los desafíos actuales valora más que nunca su compromiso con la educación.

“Ser profesora es dar más allá de lo que le remunera a uno la escuela. Es un trabajo que da mucha satisfacción porque impactas vidas, es un privilegio y seguiré trabajando para dar lo mejor de mí para ellos, los estudiantes inmigrantes hispanos”, puntualiza.

 

 

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