Consejos para combatir la depresión y el aislamiento en los adultos mayores

Foto cortesia de formula NY

Como Hispanos, nuestra cultura se basa en las conexiones con las demás personas y el pasar tiempo con la familia y las amistades. Desde que comenzó la pandemia, el impacto que la cuarentena y el distanciamiento social ha hecho que pasemos más tiempo solos y en casa de los que estamos acostumbrados. Para los adultos mayores de 65 años, las restricciones de la pandemia pueden haber traído sentimientos de soledad y depresión.

Anhelo comparte algunos consejos de cómo se puede combatir los efectos del aislamiento y depresión entre la población mayor de manera efectiva para que puedas continuar disfrutando de una vida plena y saludable.

1. Mantenerse conectado. Para los latinos, socializar es sumamente importante. Desde el vecino, hasta el cartero, y con nuestra propia familia y amigos, valoramos nuestras relaciones y las hacemos parte de nuestro día a día. Con la pandemia, vimos que nuestras interacciones en persona se detuvieron repentinamente. Para las personas mayores, esto podría haber causado un gran cambio y, como resultado, despertar sentimientos de aislamiento social. A medida que volvemos a la “normalidad”, es crucial darle prioridad a la comunicación de uno a uno para que nuestra generación mayor sepa que no está sola. Si no puede visitarlos en persona, asegúrese de tomar tiempo para hablar con ellos por teléfono frecuentemente, ya sea todos los días o algunas veces a la semana.

2. Buscar significado y propósito. El cambio de un estilo de vida activo a un estilo de vida más sedentario puede afectar a los adultos mayores en cualquier momento, pero justo antes, durante y después de la pandemia, el efecto de pasar una gran cantidad de tiempo en casa puede haber empeorado la sensación de soledad y perdida de propósito. Para ayudar a superar esto, trabaje con los adultos mayores en su vida para darles un papel más activo en las actividades diarias en las que puedan sentir que están contribuyendo.

3. Mantener hábitos saludables. A medida que envejecemos, nuestros hábitos alimenticios cambian, así como nuestro nivel de actividad física. Asegurarse de que las personas mayores reciban una nutrición adecuada y el ejercicio regular no solo es importante para el bienestar físico, sino también mental. Comprender cómo la dieta y el ejercicio pueden ayudar o afectar nuestro bienestar puede garantizar que no agravamos ninguna condición preexistente ni crear nuevas complicaciones.

4. Saber cuándo buscar ayuda profesional. Si nada parece ayudar, sepa que está bien buscar ayuda profesional y consulte con un médico. Un profesional médico puede sugerir métodos alternativos para ayudar de afrontar los problemas que surgen de la depresión y el aislamiento y puede ayudarlo a comprender su situación.

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