Beneficiarios de DACA prometen dar una dura pelea si Trump revoca el amparo

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Beneficiarios de la Acción Diferida (DACA) prometieron «dar la pelea» para defender este amparo tras conocer que el Gobierno evalúa suspender esta medida ejecutiva aprobada por el expresidente Barack Obama en 2012 para proteger de la deportación a miles de jóvenes indocumentados.

«La verdad es que lo único que tenemos es DACA y por eso tenemos que defenderlo», dijo a Efe María Asunción Bilbao, organizadora para Florida del grupo de «soñadores» United We Dream.

Para estos jóvenes, recalcó la activista, esta medida ejecutiva es el único paraguas que les protege del peligro de las deportaciones masivas que propugna la Administración del presidente Donald Trump después de que el Congreso haya «fracasado» en los últimos años en aprobar una ley que les ampare.

«Ellos (legisladores) siempre dicen que el Congreso tiene que actuar, pero la realidad es que han fallado y lo único que se ha logrado es este alivio que protege a más de 800.000 jóvenes de ser deportados y les da la oportunidad trabajar», dijo.

Por ello, quieren dejar claro que se opondrán a cualquier medida que les ponga en peligro de expulsión y se han puesto manos a la obra, con manifestaciones como la de hoy frente a la Casa Blanca.

En Florida, grupos de jóvenes acudieron a las oficinas del senador Marco Rubio y del congresista Mario Díaz Balart para pedir a estos legisladores republicanos que «salgan en defensa de DACA».

Su demanda es que se sumen al grupo de representantes conservadores que esta semana pidió por carta a Trump que proteja a los beneficiarios de DACA, pues mantener este amparo es «en el mejor interés de la nación».

Este mismo argumento lo esgrimió Juan Escalante, representante de America’s Voice, que pidió «empujar» en favor de una orden ejecutiva que «no sólo beneficia al país como tal sino a la economía misma».

«El programa vale, por tener una fuerza de trabajo educada, que se considera americana, que son bilingües, que han crecido en este país; eso no tiene precio», agregó el activista, beneficiario a su vez de DACA.

Lorella Praeli, directora de Políticas de Inmigración y campañas de la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU), respaldó la continuación del programa.

«Tenemos 800.000 ejemplos de por qué DACA fortalece a los Estados Unidos y por qué este programa debe continuar», señaló Praeli en un comunicado.

«DACA es exitoso, popular y constitucional y debe permanecer en los libros hasta que el Congreso pase una solución legislativa limpia para tratar el estatus de los soñadores», aseveró la representante de ACLU.

Los activistas y jóvenes indocumentados prometen que este argumento lo seguirán defendiendo ante las oficinas de los congresistas, el propio Capitolio o los tribunales.

Sea lo que sea para mantener un amparo que les evite volver a las sombras en las que vivieron hasta que Obama lanzó DACA en agosto de 2012.

Y como se trata de una medida ejecutiva, los «soñadores» saben que su primer cortafuegos es Trump, que, en opinión de Escalante, es el único al que le corresponderá tomar esta decisión y confía en que demuestre que «tiene un entendimiento de la importancia de DACA».

«Si recordamos en 2016 y 2015 el presidente dijo que terminaría con este programa en su primer día; estamos a medio camino de su primer año y ahora ha dicho que trataría el programa con delicadeza, con corazón», anotó el activista.

Pero Trump está presionado por la amenaza de demanda que pusieron sobre la mesa los fiscales de Texas y otros nueve estados conservadores, que aseguraron que interpondrán una demanda contra el Ejecutivo para acabar con el programa por la vía judicial si la Casa Blanca no lo suspende antes del 5 de septiembre.

El promotor de esta demanda es el fiscal texano, Ken Paxton, un vocal opositor a DACA y que ha pedido a Trump que cumpla con su promesa electoral y derogue el plan de Obama.

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