De indocumentada con VIH a líder de la Comisión Latina para el SIDA

Todos sabemos que algún día nos vamos a morir pero estar conscientes de una enfermedad crónica es una noticia devastadora que puede llevarnos a una profunda depresión. No obstante, es todo lo contrario para Maria Luisa Miranda, ginecóloga de profesión, que se desempeña como Senior Health Educator en Latino Commission on AIDS e Hispanic Health Network.

Miranda emigró desde su natal Ecuador como turista a la ciudad de Nueva York y ahora nos narra su historia, siendo VIH positivo (Virus de Inmunodeficiencia Humana), demostrando mucha valentía y superación. “Una vez salí a disfrutar de Nueva York. El paseo terminó en una noche de sexo sin protección. Esta persona puso una droga en mi bebida y desde ahí mi vida jamás fue igual”, recuerda.

“Resultó que la madre de este hombre después de quince días me avisa de que su hijo es VIH positivo. Una noticia devastadora que me llevó a tomar decisiones fuertes. Recuerdo que me hice tres pruebas de VIH y a la tercera el resultado fue positivo. Fue muy triste pero la primera decisión que tomé fue de hablarle a mi madre y explicarle que había sido contagiada”. 

“La reacción de mamá fue decirme: ‘Hija no vas a morirte ahora, tú vas a morir cuando Dios lo decida’. Así al ser infectada con VIH decido quedarme en Estados Unidos dejando atrás a mis tres hijos, tomé la dura decisión de quedarme indocumentada para poder recibir los tratamientos del VIH asegurando la crianza de mis hijos con mi madre y su padre”.

El Mito del Virus

En 1995, a los 39 años de edad, Maria Luisa Miranda es infectada con el virus del VIH, causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), y desde ahí inicia un mundo diferente para ella. “Yo comencé a visitar hospitales, a conocer personas que estaban muriendo sin ninguna esperanza, empecé a tomar conciencia y a asistir a diferentes talleres que informaban sobre el VIH”.

Ella explica que no es una víctima, mas bien adquirió conocimientos para poder educar a las demás personas sobre otras enfermedades. “La mayoría de la veces la mujer se infecta por una transmisión sexual y tienen miedo a enfrentar la enfermedad, muchas dicen que están enfermas de cáncer cuando en realidad es VIH. Yo estoy aquí para educar y crear conciencia”. Luego reafirma “El VIH sigue siendo un mito”.

Ahora bien ¿cómo una madre sale adelante con esta enfermedad?

“En el 2001 obtuve la residencia, pude traer a mis hijos a este país, son personas profesionales, quienes saben que su madre tiene VIH. Yo me he encargado de enseñarles a protegerse de las diferentes enfermedades de transmisión sexual”, señala Miranda que nunca se ha sentido rechazada por nadie porque ella cree fielmente en el poder de la mente y en amarse a sí mismo.

“El rechazo primero empieza en tu mente y luego así vas a vivir con pensamientos negativos. Si no te valores, sino te aceptas, como los demás lo van a  hacer por ti. Yo sé quien soy y hacia donde voy, tengo mi virus pero con esto no le hago daño a nadie”, puntualiza.

Prevención contra el VIH

Maria Luisa Miranda trabaja en Latino Commission on AIDS Hispanic Health Network para crear conciencia y educar a las personas en salud en general. Ella dice que no importa la condición migratoria en este país para recibir apoyo, la agencia ayuda a las personas infectadas con el virus y los refiere a hospitales.

Como ginecóloga nos recomienda las medidas de prevención contra el HIV:

1. Si eres indocumentado y tienes VIH cualificas para el seguro de salud ADAP (Aids Drug Assistance Program)

2. La prueba de VIH es confiable. Si la prueba sale positivo empezamos un tratamiento en donde las personas se refieren a sicólogos.

3. Usa condones si vas a tener una relación sexual, y si vas a empezar una nueva relación realícense pruebas generales de transmisor sexual.

4. No compartas agujas, rasuradoras o cepillos de dientes.

Antirretrovirales

También explica que el VIH es un retrovirus, es decir un virus que se trata con antirretrovirales, pastillas que ayudan a bloquear el virus y a que se siga expandiendo por el cuerpo. “Gracias a un cóctel de medicamentos el cual previene a las personas de que el virus siga creciendo en el cuerpo”.

La señora Miranda es una mujer llena de vida, segura de sí misma y muy dispuesta a educar a la comunidad. La enfermedad no la he destruido y ella ha vivido como su madre una vez le dijo “Te vas a morir cuando Dios quiera”.

“Antes de adquirir el virus era atea, ahora tengo mi vida espiritual, mi relación con Dios, respeto a cada quien, por eso me reúno con diferentes líderes de religiones. Por último es muy importante que una persona que se ha contagiado del virus VIH se perdone y pueda obtener los beneficios necesarios para prolongar su vida”, recalca.

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